Periódico Contraparte, 13 de mayo de 2025.

La tensión política toma las calles. A cuatro días de la masiva movilización anunciada por Evo Morales y su estructura evista, la Policía Boliviana ha activado un plan especial de seguridad para este viernes 16 de mayo, fecha en la que los marchistas prevén arribar a la ciudad de La Paz con el objetivo —ahora incierto— de inscribir su binomio presidencial ante el Tribunal Supremo Electoral. El despliegue policial apunta a evitar el colapso del centro paceño, proteger instituciones públicas y mantener el orden frente a un escenario de alta polarización.
“El dispositivo ya está en marcha. Estamos evaluando permanentemente la ruta, la magnitud de la marcha y los puntos de riesgo. La seguridad de los ciudadanos es nuestra prioridad”, afirmó el comandante departamental de la Policía, Gunther Agudo. El plan contempla la presencia de efectivos en plazas, edificios estatales y vías principales, así como medidas de contingencia ante eventuales bloqueos o enfrentamientos.
La movilización, que parte desde el trópico de Cochabamba, ha sido calificada como una “demostración de fuerza” por parte del bloque evista del MAS. Sin embargo, Morales reconoció que, debido a “problemas internos” y falta de consenso, no podrá formalizar su candidatura presidencial ese mismo día, aunque confirmó su presencia en la marcha. La ambigüedad de sus declaraciones alimenta aún más la incertidumbre sobre los verdaderos objetivos de la movilización.
La ciudad de La Paz, ya acostumbrada a las marchas, se prepara una vez más para resistir el caos. Comerciantes, transportistas y ciudadanos de a pie temen por la paralización total de actividades en el centro, mientras la Policía intenta anticiparse a un viernes que podría marcar un nuevo hito en la crisis interna del oficialismo.




