31 de Enero de 2024

En los últimos días, se ha observado una preocupante situación en La Paz y El Alto, donde se han formado extensas filas de vehículos en los surtidores, generando caos vehicular y afectando significativamente la movilidad de la población.
Las filas de automóviles en la Av. Juan Pablo II de El Alto se extienden por varias cuadras, mientras que en la ciudad de La Paz, la Av. Montes y la Av. Busch, entre otros puntos, también registran una importante congestión de vehículos a la espera de combustible.
El secretario de Relaciones de la Confederación de Choferes de Bolivia, Víctor Tarqui, expresó su preocupación: «Ya no solamente afecta al sector interdepartamental o interprovincial, sino al sector urbano. Ya no tenemos combustible para seguir transitando y prestar el servicio correspondiente. Está totalmente colapsado; la gente está durmiendo en sus vehículos para asegurarse unos litros de combustible y poder trabajar».
En la Av. Busch, los conductores, tras horas de espera, se enteraron de que el combustible se agotó, y ahora deben aguardar hasta la tarde para abastecerse. Uno de ellos, Fernando Baptista, destacó la importancia del combustible en la economía boliviana y lamentó la falta de regulación por parte de la Autoridad Nacional de Hidrocarburos (ANH): «En Bolivia, el combustible es la columna vertebral del movimiento económico, pero al político no le interesa. Estamos haciendo fila desde la mañana, se acabó el combustible y tenemos que esperar».
Otro conductor en el mismo punto compartió su experiencia: «Estoy esperando hace 3 horas en la Busch. La ANH no está regulando. Por carro debía dar, por lo menos, 100 bolivianos para aliviar la gran cantidad de demanda. Nos dicen que se ha acabado; volveremos en la tarde».
Desde la ANH, se informó que los bloqueos promovidos por el evismo están comprometiendo la distribución del carburante a diversas regiones del país, agravando la crisis energética y afectando la vida diaria de la población.




