Periódico ContraParte, 4 DE SEPTIEMBRE DE 2024

La tragedia sacudió la ciudad de El Alto cuando Nélida Q., madre del menor, fue presentada como la principal acusada de haber asfixiado a su hijo de 10 años. Junto a ella, seis personas más han sido detenidas por presunto encubrimiento del crimen, según informó el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, en una conferencia de prensa el miércoles por la mañana.
El pasado lunes, Juan Carlos Quispe Huanca denunció la muerte de su hijo, pero lo alarmante es que el deceso no había sido informado a la Policía. El niño ya estaba siendo velado en una funeraria sin la debida intervención de las autoridades. En un principio, la madre alegó que su hijo había caído del techo, cambiando su versión más tarde al decir que el accidente ocurrió mientras el niño jugaba.
Las investigaciones revelaron una verdad mucho más perturbadora. Un informe policial preliminar y el certificado médico forense, emitido fraudulentamente por un falso médico identificado como Celso M.C., señalaron que el niño murió por un paro cardiorrespiratorio secundario. Sin embargo, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y el Ministerio Público investigaron más a fondo y encontraron heridas en el cuello del menor. Esto llevó a la conclusión de que el niño había sido asfixiado.
«Se pudo evidenciar que este niño habría muerto por asfixia. La madre le propinó una golpiza en la espalda, golpeando la quijada del menor contra el suelo, para luego asfixiarlo con un objeto encontrado en su casa», afirmó Del Castillo. La autoridad también señaló la existencia de una posible red de protección en torno al infanticidio.
Entre los detenidos se encuentran personas que participaron en el encubrimiento del crimen, como Celso M.C., quien emitió un certificado forense falso, y las señoras Guzmán M.P. y Lizeth M.L., responsables del funeral, quienes firmaron un certificado de defunción fraudulento. Felipa M.R. también fue aprehendida por emitir un informe falso que indicaba que la causa de muerte fue un paro cardiorrespiratorio. Edwin T.S., el padrastro del menor, también fue detenido por su presunta participación.
«Felizmente, el menor de 10 años va a obtener justicia gracias al trabajo de la Policía boliviana y del Ministerio Público», concluyó Del Castillo.
Las investigaciones siguen en curso para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades de todos los involucrados. Las autoridades han advertido que este tipo de crímenes no quedarán impunes y que se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar justicia.




