Periódico Contraparte, 22 de mayo de 2025.

En un giro dramático que sacude el tablero político nacional, el ministro de Justicia, César Siles, ha exigido públicamente al presidente del Senado, Andrés Flores —quien además es candidato presidencial por el MAS— que convoque de inmediato a una sesión legislativa para blindar las elecciones generales del 17 de agosto. La advertencia, lanzada con tono urgente, apunta a frenar lo que Siles califica como “intentos de sabotaje legal” que buscan paralizar el proceso electoral a través de recursos constitucionales.
“Es imperativo que el Senado actúe ya. No podemos permitir que maniobras jurídicas disfrazadas de legalidad pongan en riesgo la voluntad del pueblo boliviano”, declaró Siles en conferencia de prensa, visiblemente molesto por la pasividad del Legislativo. La presión recae directamente sobre Flores, quien enfrenta el dilema de actuar como presidente del Senado o como aspirante al Ejecutivo, en medio de una creciente pugna interna en el MAS.
El ministro advirtió que sectores interesados en desestabilizar el proceso democrático están promoviendo acciones legales ante el Tribunal Constitucional Plurinacional, con el objetivo de frenar las elecciones. “Detrás de estos recursos hay intereses oscuros que no quieren que el pueblo elija libremente a sus autoridades”, afirmó Siles, sin mencionar nombres, pero dejando entrever que las divisiones dentro del oficialismo podrían estar alimentando esta estrategia.
La tensión se intensifica en un contexto donde la credibilidad de las instituciones está en juego. El Tribunal Supremo Electoral ya había manifestado su intención de blindar el proceso electoral para evitar interferencias legales, pero la falta de acción concreta por parte del Legislativo ha encendido las alarmas en el Ejecutivo. “No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se fragua un golpe jurídico contra la democracia”, sentenció el ministro.
La ciudadanía observa con preocupación cómo las disputas internas y las maniobras legales amenazan con empañar un proceso electoral que debería ser una fiesta democrática. La exigencia de Siles al presidente del Senado marca un punto de inflexión: o se actúa con firmeza para garantizar las elecciones, o se corre el riesgo de una crisis institucional de proporciones impredecibles.




