La ausencia de embajadores bolivianos en varias representaciones diplomáticas volvió a generar debate político luego de que el presidente de la Cámara de Senadores, Edman Lara, cuestionara que, tras ocho meses de gestión, el Gobierno aún no haya remitido al Legislativo la nómina oficial de las nuevas autoridades diplomáticas.
A través de un pronunciamiento público, Lara sostuvo que la falta de embajadores debilita la representación internacional del país y afecta la atención de miles de bolivianos que residen en el exterior, además de retrasar gestiones relacionadas con comercio, cooperación, asuntos migratorios y derechos humanos.
El legislador afirmó que las embajadas no pueden permanecer acéfalas y pidió al presidente Rodrigo Paz enviar de manera inmediata al Senado la lista de postulantes para iniciar el proceso de designación. «La diplomacia no es un premio político, sino un servicio al país», señaló.
En respuesta, el canciller Fernando Aramayo informó que el Gobierno ya inició el fortalecimiento del servicio exterior mediante la designación de personal consular y anunció que la nómina de embajadores comenzará a enviarse de forma gradual a partir de este mes.
La autoridad explicó que la selección de embajadores responde a un proceso técnico y aseguró que cada representante deberá cumplir requisitos establecidos por ley y presentar un plan de trabajo con objetivos concretos que permitan evaluar su desempeño en el exterior.
Aramayo sostuvo que las designaciones diplomáticas no pueden realizarse de manera improvisada y remarcó que el objetivo es profesionalizar el servicio exterior para garantizar una representación eficiente de Bolivia ante la comunidad internacional.
Mientras tanto, el debate continúa entre quienes exigen acelerar los nombramientos y quienes respaldan que el proceso se realice bajo criterios técnicos antes de oficializar las nuevas representaciones diplomáticas.



