La designación de José Armando Urioste como fiscal general interino abrió una nueva controversia política después de que el presidente del Senado, Diego Ávila, afirmara que el presidente Rodrigo Paz le sugirió su nombre. La declaración contrasta con la versión del propio fiscal, quien aseguró que un empresario le pidió su currículum antes de la sesión legislativa.
Las reacciones reflejan diferencias entre las fuerzas políticas sobre la forma en que se construyó el consenso para elegir a la máxima autoridad interina del Ministerio Público.
Desde Alianza Libre y Alianza Seguridad surgieron críticas a las declaraciones de Ávila. Representantes de esos sectores consideraron inapropiado atribuir al presidente del Estado la sugerencia del candidato sin aclarar las circunstancias en las que se produjo la recomendación.
Uno de los legisladores cuestionó que se vincule directamente a Rodrigo Paz con la elección y sostuvo que esa afirmación podría afectar la imagen del trabajo realizado por diputados y senadores.
Otra de las posiciones expresadas fue que, más allá de las recomendaciones que pudieron existir, corresponde analizar el desempeño de Urioste en el ejercicio de sus funciones.
Desde el PDC y sectores del oficialismo también hubo voces que defendieron el procedimiento legislativo y sostuvieron que la designación se concretó mediante un consenso alcanzado en la Asamblea.



