Empresarios plantean una negociación tripartita y el Observatorio Nacional del Trabajo pide estudios para establecer una cifra que sea sostenible.
El posible incremento salarial para 2027 abre un escenario en el que Gobierno, trabajadores y empleadores buscan hacer prevalecer sus preocupaciones.
Los trabajadores reclaman una mejora de sus ingresos frente al aumento del costo de vida. Los empresarios, en cambio, advierten sobre el impacto que tendría el incremento en sus costos y en el empleo, mientras los productores temen que el efecto termine trasladándose a los precios de los alimentos.
Ante este escenario, representantes empresariales plantean una negociación tripartita para evitar que el porcentaje sea definido de manera unilateral.
El Observatorio Nacional del Trabajo considera que la discusión debe comenzar con información técnica y transparente. Inflación, IPC y estudios sobre los costos derivados de combustibles, transporte y otros servicios deberían formar parte del análisis.
La cifra todavía no está definida, pero el debate ya está instalado: el desafío será determinar cuánto puede aumentar el salario sin profundizar las presiones sobre los costos, los precios y el empleo.



