La amenaza del sarampión vuelve a encender las alarmas en Bolivia. El Ministerio de Salud confirmó que hasta la fecha se han registrado 63 casos positivos en todo el país, lo que llevó a declarar emergencia sanitaria nacional el pasado 23 de junio.

Según la ministra María Renée Castro, el avance de la enfermedad es preocupante, especialmente por la baja cobertura de vacunación infantil, que apenas alcanza al 30% de los menores de 5 años. “El sarampión es más grave de lo que muchos creen. Puede causar neumonía, encefalitis e incluso la muerte en niños no vacunados”, advirtió.
El llamado del Gobierno es urgente: los padres deben acudir con sus hijos a los centros de salud para completar el esquema de inmunización con la vacuna SRP, que se aplica de forma gratuita y en modalidad acortada para menores de entre 12 meses y 5 años.
Además de los casos confirmados, hay decenas de casos sospechosos en estudio en varios departamentos, incluidos La Paz, El Alto, Santa Cruz y Cochabamba. Las brigadas de vacunación se han desplegado también en colegios, ferias y espacios comunitarios con el objetivo de frenar la expansión del brote.
Actualmente, Bolivia dispone de 500.000 dosis de vacunas, y se espera la llegada de otras 400.000 unidades desde Brasil en los próximos días para fortalecer la campaña nacional.
“La única barrera contra el sarampión es la vacuna. Instamos a las familias a no esperar a que sea demasiado tarde”, remarcó Castro.




