Contraparte, 24 de septiembre de 2026.-
El Autotransporte Pesado desconoció este jueves a la dirigencia de la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia y confirmó que no participará del repliegue nacional de vehículos convocado para el lunes, profundizando las diferencias dentro del sector en medio del conflicto generado por el nuevo precio del diésel.
El representante Domingo Ramos cuestionó a los dirigentes de la Confederación y los acusó de haber sido “cómplices del desfalco económico” durante anteriores gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), haciendo referencia a los acuerdos que esa organización suscribió durante esas gestiones.
Las declaraciones corresponden a acusaciones realizadas por Ramos y no constituyen una determinación judicial sobre los dirigentes cuestionados.
No acatarán repliegue del lunes
Uno de los principales anuncios realizados por Ramos fue que el Autotransporte Pesado no participará del repliegue de motorizados convocado para este lunes por la Confederación Nacional de Choferes.
El dirigente pidió a la organización nacional analizar de manera “realista” la situación que atraviesa el país y el escenario generado por el precio del combustible.
La posición marca una diferencia con la determinación asumida por la Confederación, que convocó a sus afiliados a retirar sus vehículos de circulación como medida de presión.
Plantean importar su propio combustible
Ramos también señaló que los transportistas deberían contar con condiciones para importar directamente su propio carburante con arancel cero.
Para avanzar en esta posibilidad, sostuvo que el sector requiere garantías jurídicas que permitan realizar estas operaciones y enfrentar los mayores costos del combustible.
El representante aseguró además que varios vehículos del transporte pesado permanecen actualmente sin trabajar debido a que sus propietarios no tendrían recursos suficientes para cargar combustible.
Cuestionamientos contra Lucio Gómez
Las críticas también estuvieron dirigidas al secretario ejecutivo de la Confederación Nacional de Choferes, Lucio Gómez, y al resto de su dirigencia.
Ramos los calificó de “aprovechadores” y cuestionó las motivaciones detrás de las medidas anunciadas. Estas declaraciones forman parte de la posición del representante del Autotransporte Pesado y deberán ser contrastadas con la versión de los dirigentes aludidos.
El pronunciamiento evidencia una división entre organizaciones del transporte frente a las medidas de presión anunciadas para el lunes, mientras continúa el debate sobre el impacto del nuevo precio del diésel en los costos operativos del sector.



