La dirigencia del transporte pesado ha denunciado que la reunión con el presidente Luis Arce careció de diálogo y se caracterizó por la imposición de decisiones, incluyendo el ingreso selectivo de dirigentes y la programación de una nueva cita en una fecha sugerida por un representante afín al Gobierno. Ante esta situación, el sector se prepara para un ampliado nacional.

El presidente de la Asociación del Transporte Internacional (Asociatrin), Marcelo Cruz, expresó su descontento en una entrevista con Panamericana: “No ha habido un diálogo, ha sido una imposición, lamentablemente, del jefe de Estado, del mandatario, que ha ingresado a la reunión de manera muy déspota, sin dar lugar a poder conversar con el sector movilizado.”
Durante la reunión de más de tres horas, el sector transportista exigió al Gobierno la atención a la falta de dólares y la garantía del suministro de combustible. Además, solicitaron la destitución del ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño; la presidenta de la Aduana Nacional, Karina Serrudo; y el presidente de Impuestos Nacionales (SIN), Mario Cazón.
Cruz, quien estuvo presente en la reunión, destacó que no se alcanzó ningún acuerdo: “El transporte pesado nacional e internacional movilizado no tiene ningún acuerdo con el Gobierno, no ha firmado ningún convenio; el Gobierno no ha dado ninguna aceptación a todo el pliego petitorio que se presentó.” También denunció la selectividad en el ingreso de dirigentes, excluyendo a Juan Yujra de Santa Cruz y a otros que viajaron desde diversas regiones del país.
El presidente de la Cámara Boliviana del Transporte Pesado, Héctor Mercado, informó que el Gobierno solicitó tiempo para responder a las demandas de dólares y diésel: “El Gobierno ha pedido un tiempo para solucionar el tema combustible, el tema de los dólares, Aduana, Impuestos Internos y toda la problemática del transporte pesado, porque no nos han aceptado el pedido de renuncia de ninguna de las dos partes.”
Cruz señaló que la nueva reunión en 90 días o la suspensión de bloqueos durante ese periodo fue propuesta por un dirigente pro-gobierno. “Son puras excusas. Hay que identificar a estas personas que están jugando un papel de ‘Judas’ para la población”, afirmó.
El viceministro de Transportes, Enrique Ponce de León, comentó que se ratificaron todos los supuestos acuerdos logrados y que no habrá bloqueos durante los próximos 90 días: “Nos volveremos a reunir para evaluar los avances logrados.”
Cruz anunció la convocatoria a un ampliado nacional para evaluar la reunión con Arce y decidir sobre el bloqueo de caminos, suspendido temporalmente: “Se cumplió el mandato de tener la reunión con el presidente y se analizarán las respuestas del Gobierno en las reuniones departamentales.”
El ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, confirmó que no hubo acuerdos firmados pero sí un acta de asistencia, destacando supuestos avances en varios temas: “No han firmado ningún acuerdo. Es un acta de reunión donde, de los ocho puntos, se ha avanzado en seis.”
Montaño agregó que se cumplió con la demanda de carburantes: “Se cumplió el tema de diésel y gasolina el mismo día que ellos exigieron más cupos a las gasolineras.” Los temas no atendidos fueron las renuncias solicitadas por la dirigencia.
Finalmente, Montaño defendió la apertura de la reunión: “Ha sido muy abierta, muy amplia. Más de tres horas escuchándolos a todos sin cortarles absolutamente a nadie.”




