PERIÓDICO CONTRAPARTE / La Paz, 5 de junio de 2026

La reapertura de los canales de suministro logístico en la sede de gobierno marcó un punto de inflexión en la estrategia gubernamental frente a las protestas agrarias y vecinales. Luego de consolidar la liberación de la carretera hacia Río Abajo a través del denominado operativo institucional «Corredor Humanitario III», el presidente de la República, Rodrigo Paz, ponderó el éxito de las tareas de desbloqueo y sugirió una profundización de las intervenciones estatales para restablecer de forma progresiva la transitabilidad en el resto de los ejes viales del país.
El primer mandatario se trasladó personalmente hasta el sector estratégico del Puente Lipari, área donde efectivos uniformados junto a personal técnico ejecutaron labores de limpieza para retirar barricadas compuestas por piedras, árboles y escombros de gran envergadura que impedían el flujo de camiones de carga. Paz enfatizó que el despliegue se caracterizó por su naturaleza pacífica y resaltó el acompañamiento de diversos sectores de la sociedad civil. “Estamos llevando adelante una acción humanitaria conjuntamente con nuestras Fuerzas Armadas, Policía Boliviana y organizaciones sociales que creen en la Constitución y la democracia”, manifestó textualmente la autoridad durante el acto público.
En su argumentación discursiva, el jefe de Estado defendió la obligatoriedad del aparato público de resguardar el derecho constitucional al libre tránsito, fustigando severamente la persistencia de cercos camineros que atentan contra la seguridad alimentaria y sanitaria de los centros urbanos. En esa línea, el gobernante introdujo un elemento de presión política hacia el Órgano Legislativo al recordar que la Cámara de Senadores ya otorgó su aprobación legal al proyecto de ley regulatoria de los estados de excepción, lo que ratifica que el Ejecutivo se encuentra respaldado por mecanismos constitucionales vigentes para actuar en escenarios de conmoción interna.
Hacia el epílogo de su alocución, el presidente Paz dirigió un mensaje explícito y directo a la máxima autoridad del área de seguridad, Ernesto Justiniano, abriendo el escenario para la ejecución de futuras incursiones en otras zonas de alta conflictividad civil. “Lo único que puedo decir al Ministro de Defensa y al Gobierno: demos el siguiente paso”, sentenció de manera taxativa. Desde el Órgano Ejecutivo aseguraron que la planificación técnica de nuevos corredores humanitarios continuará activa para contrarrestar el impacto del desabastecimiento de insumos médicos, raciones alimenticias y combustibles.




