La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) ha advertido de olas de hasta tres metros en varias prefecturas del este y el sur del país, por lo que ha emitido órdenes de evacuación en zonas de Hokkaido, Aomori, Iwate, Miyagi, Fukushima, Ibaraki, Chiba, Kanagawa, Shizuoka, Mie y Wakayama. Afectan a 1,9 millones de personas en total, según medios locales. Es un dato enorme pero se explica, en parte, porque el país tiene muy bien engrasados estos mecanismos y porque han tenido casos terribles en el pasado, de los que han aprendido. Sin embargo, medios locales apuntan que habría una fallecida en torno a los 50 años debido a que se le habría atascado el coche.
También se mantiene un aviso de tsunami, de hasta un metro, en la bahía de Tokio, la de Osaka y las islas de Shikoku, Kyushu y Okinawa. La altura del tsunami podría elevarse, dado que pueden transcurrir varias horas desde la llegada de las primeras olas hasta que se registra la altura máxima de este fenómeno: hasta ahora se han registrado de 3 o 4 metros aunque las más comunes durante toda la mañana han estado entre los 1,3 metros.
El temblor se ha producido a las 8:25 hora local (23:25 GMT del martes), frente a la costa del sur de la península rusa de Kamchatka, y su magnitud inicial de 8 ha sido revisada al alza hasta 8,7 tanto por la JMA como por el Servicio Geológico de EEUU (USGS). Según este último, el epicentro se ha situado a unos 125 kilómetros al sureste de Petropavlovsk-Kamchatsky, una ciudad de unos 165.000 habitantes, situada a tan solo 18 kilómetros de profundidad, lo que amplifica su potencial destructivo.
“Ha sido el terremoto más fuerte en décadas de actividad sísmica”, ha asegurado a través de Telegram el gobernador de Kamchatka, Vladímir Solodov. A pesar de la violencia del seísmo, las autoridades rusas sólo han podido confirmar varios heridos leves en el extremo este del país, mientras que las olas del tsunami inundaron parte de la región de Severo-Kurilsk. Sí ha habido daños materiales, entre ellos en una guardería. Los más serios se han producido por tres olas de tsunami que han golpeado la ciudad portuaria de Severo-Kurilsk, la última de las cuales dañó la infraestructura portuaria y arrastró varios barcos amarrados hacia el estrecho. No obstante, el aeropuerto funciona con normalidad.
El ministro regional de Emergencias, Serguéi Lébedev, ha informado de un tsunami con olas de entre tres y cuatro metros en varios puntos de la costa rusa y ha pedido a la población que se aleje inmediatamente del litoral. La región de Sajalín ha declarado el estado de emergencia en las islas Kuriles del norte, aunque las autoridades locales dicen a AFP que «hubo tiempo suficiente, una hora entera» para evacuar las zonas pobladas, y los vecinos «se encuentran en la zona de seguridad contra tsunamis». Sí ha habido cortes de electricidad importantes, pero sobre todo en zonas donde ya no hay población.
Las autoridades locales sostienen que hasta dentro de una semana no se sabrá el verdadero alcance de los daños.
Fuente:UFFPOST




