Periódico Contraparte, 27 de enero de 2025.

La ciudad de Warnes, en Santa Cruz, se convirtió este 27 de enero en el epicentro de un movimiento político que podría definir el futuro de la oposición boliviana. Las fuerzas vivas de la región se congregaron para proclamar a Samuel Doria Medina como su candidato a la presidencia, respaldando al empresario y político que busca consolidarse como la figura unitaria capaz de enfrentar al oficialismo. Con un discurso cargado de promesas y propuestas concretas, Doria Medina logró captar la atención de múltiples organizaciones que ven en él una alternativa viable para el país.
En su alocución, el precandidato presentó el «Plan Santa Cruz Integral 2030», una ambiciosa iniciativa que promete invertir 500 millones de dólares en el desarrollo de las ciudades intermedias del departamento. «Estas ciudades deben convertirse en plataformas del desarrollo armónico y expansivo, con servicios básicos de primer nivel», afirmó Doria Medina, quien aseguró que este plan forma parte de una Agenda de Inversiones de 10.000 millones de dólares que ejecutará en cinco años si llega a la presidencia.
Pero no solo el desarrollo regional fue el eje de su discurso. Doria Medina también se refirió a la crítica situación económica del país y prometió devolver la estabilidad en tan solo 100 días. «Debemos cambiar la expectativa de que el dólar siempre va a subir de precio. Con ayuda internacional y medidas concretas, lograremos que los dólares retornen al país, y con ellos, los combustibles y otros bienes esenciales», aseguró el empresario, quien ha basado gran parte de su campaña en su experiencia en el sector privado.
Además, Doria Medina ratificó su firme rechazo a toda forma de reelección, una postura que lo distingue en el panorama político actual. «La reelección es el huevo de la serpiente de la inestabilidad que está sufriendo el país», declaró, en una clara alusión a los conflictos políticos que han marcado los últimos años en Bolivia.
El respaldo de las fuerzas vivas de Warnes no es un hecho aislado, sino que refleja un creciente apoyo a Doria Medina en regiones clave del país. Sin embargo, el camino hacia la presidencia no será fácil. El empresario deberá consolidar su posición como candidato unitario de la oposición, un desafío que implica unificar a sectores con intereses y visiones diversas.
Mientras tanto, en Warnes, el entusiasmo por la candidatura de Doria Medina es palpable. «Creemos en su capacidad para liderar el país y sacarlo de la crisis», afirmó un representante de las organizaciones que respaldan al precandidato. La pregunta que queda en el aire es si este apoyo local será suficiente para catapultar a Doria Medina a la presidencia y convertir sus promesas en realidad.




