Periódico Contraparte, 27 de junio de 2024

El excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, declaró a la Policía Boliviana la noche del miércoles que el presidente Luis Arce y el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, autorizaron el movimiento de tropas y tanques en la plaza Murillo en respuesta al anuncio de bloqueo de carreteras por el transporte pesado, que demandaba dólares y carburantes. «Sabíamos que desde el lunes iban a comenzar los bloqueos e iba a ser la semana crítica. Los tanques de Achacachi – Coro Coro, con la autorización de Arce Catacora, salieron el día 26 de junio en la mañana con el objetivo de controlar la situación de conflictos en el país», detalló Zúñiga en su declaración a las 20:00 del miércoles.
Una hora antes, Zúñiga fue aprehendido en las puertas del Estado Mayor de Miraflores. Allí afirmó que el presidente Arce le dijo en una reunión el domingo en el Colegio La Salle que necesitaba aumentar su popularidad durante una semana crítica debido a las movilizaciones sociales. «El presidente (Luis Arce) me dijo, la situación está muy jodida, crítica, me dijo que se necesita hacer algo para levantar su popularidad. Le digo: ¿sacamos los blindados? (Le responde) ¡sacá! El domingo por la noche los blindados empiezan a bajar: seis cascabeles, seis urutús y 14 zetas del Regimiento de Achacachi», declaró Zúñiga.
Durante la entrevista policial, Zúñiga también aseguró que a las 09:00 del 23 de junio recibió personalmente la autorización del presidente Arce y que en la noche informó al ministro Novillo sobre el despliegue de los blindados. Sin embargo, el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, reveló que supo del movimiento militar «no normal» seis horas antes de la movilización en la plaza Murillo. «Personal de confianza que tengo, como ministro de Defensa, aproximadamente a las nueve de la mañana, me llama con urgencia y me informa que personal militar se movilizaba de Challapata. Este personal era puro instructores, especialistas, y venían armados en seis camionetas y que este movimiento no era normal. Inmediatamente me comuniqué primero con el comandante de Ejército (Zúñiga) y le pedí explicaciones sobre este movimiento, él me manifestó lo siguiente: ‘voy a averiguar y le devuelvo la llamada'», relató Novillo.
El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, afirmó que las investigaciones e informes técnicos reflejan que Zúñiga planificó una insubordinación hace tres semanas y que sus declaraciones carecen de veracidad. «Zúñiga carece de cualquier grado de veracidad, en atención a las últimas declaraciones que ha vertido en los distintos medios de comunicación. Precisamente, eso fue una de las razones por las cuales ya estaba anoticiado de la pérdida de su cargo. Él había vulnerado la Constitución, un militar no puede deliberar sobre política», apuntó Del Castillo.
La noche del miércoles, Zúñiga dijo que no tenía otros movimientos previstos, aunque la totalidad de los militares que responden a las Fuerzas Armadas estaban acuartelados y «listas para salir en cuanto se diera la orden». La situación sigue desarrollándose mientras se investiga el alcance y las implicaciones de estas declaraciones y acciones.




