La Paz, 29 de julio de 2025 La presidenta de Perú, Dina Boluarte, generó una fuerte reacción en Bolivia tras declarar durante las celebraciones por la independencia de su país que impidió que Perú se convirtiera en un «país fallido» como Cuba, Venezuela y Bolivia. Sus afirmaciones han provocado una inmediata y enérgica respuesta desde el ámbito político boliviano.

Boluarte, en el marco del 204° aniversario de la independencia peruana (celebrado el 28 de julio), argumentó que sus acciones evitaron un vacío de poder en su nación, la falta de inversiones y el incremento de la pobreza, elementos que, según ella, hubieran encaminado a Perú a la categoría de «estado fallido».
En respuesta a estas declaraciones, el candidato presidencial por la Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, refutó categóricamente la calificación de Boluarte. «Bolivia no es un país fallido», sentenció Doria Medina, destacando la trayectoria de la nación, que se encamina a celebrar su Bicentenario el próximo 6 de agosto. El candidato resaltó los «casi 200 años de construcción de nación», la defensa frente a «invasiones extranjeras» y el desarrollo de una «sociedad única y fuerte».
Doria Medina reconoció que Bolivia, al igual que Perú y otras naciones, enfrenta «crisis», pero enfatizó la capacidad inherente de los bolivianos para resolverlas. Concluyó su pronunciamiento exigiendo respeto: «Bolivia solo pide respeto y tiene claro los pasos para superar sus desafíos actuales». La polémica subraya las sensibilidades diplomáticas en la región y la importancia del respeto a la soberanía entre países vecinos.




