La Policía Boliviana confirmó el repliegue de efectivos de distintas áreas rurales del país luego de que varios módulos policiales fueran incendiados durante los conflictos y movilizaciones registradas en las últimas jornadas.

El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, advirtió que la destrucción de estas infraestructuras no afecta únicamente a la institución verde olivo, sino principalmente a las comunidades que quedarán sin resguardo policial y expuestas al incremento de hechos delictivos.
Según la autoridad, los módulos afectados estaban destinados a tareas preventivas, investigativas y de apoyo a la ciudadanía en poblaciones alejadas, por lo que su destrucción obliga al retiro del personal policial por falta de condiciones de seguridad y funcionamiento.
“Este daño no se está haciendo a la Policía Boliviana, se está haciendo a la propia población”, afirmó Sokol, al alertar que la ausencia de presencia policial podría derivar en mayores niveles de inseguridad en las provincias afectadas.
El jefe policial también pidió a los sectores movilizados reflexionar sobre las consecuencias de estos ataques, recordando que los módulos pertenecen a las mismas comunidades y cumplen una función de protección y servicio para la población.
La Policía señaló que continuará evaluando la situación en las regiones afectadas mientras persiste la tensión social y los conflictos en distintos puntos del país.




