La Central Obrera Boliviana (COB) intentó este martes reorientar el debate sobre las movilizaciones que impulsa en diferentes regiones del país. Su máximo dirigente, Mario Argollo, afirmó que las protestas “se han politizado” al ser vinculadas con el expresidente Evo Morales, una situación que, según dijo, distorsionó los objetivos iniciales de las medidas de presión.

“Lastimosamente, nuestra movilización se ha politizado en el ámbito político. Nos han relacionado con Evo Morales, pero tenemos que decir que no hubo intención de favorecer a ningún viejo político”, manifestó durante una conferencia de prensa.
El pronunciamiento se produce cuando los bloqueos cumplen 47 días y generan efectos cada vez más visibles en el abastecimiento de productos esenciales. Sectores productivos, transportistas y comerciantes han alertado sobre dificultades para el ingreso de alimentos, medicamentos y combustible hacia el departamento de La Paz.
Argollo rechazó versiones sobre un supuesto financiamiento político de las protestas y sostuvo que cada organización participante cubre sus propios gastos. “Han mencionado que estábamos siendo subvencionados o patrocinados por sectores políticos. Eso ha ensuciado nuestra movilización”, afirmó.
En el mismo acto, la COB anunció el envío de una conminatoria al Gobierno nacional con propuestas destinadas a la pacificación y recuperación del país. Sin embargo, el dirigente no hizo referencia a la instalación de una mesa de diálogo, una de las demandas planteadas por diversos sectores para encontrar una salida al conflicto.
Pese al llamado a la pacificación, Argollo advirtió que, si no existe una respuesta inmediata del Ejecutivo, las medidas podrían intensificarse. Señaló que se apunta a “masificar” las movilizaciones y radicalizar las acciones en las carreteras.
El cambio de tono se produce después de que varias centrales obreras departamentales coincidieran en que la solución a la crisis pasa por el diálogo entre los sectores movilizados y las autoridades nacionales.




