La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari determinó ingresar formalmente en un cuarto intermedio en las medidas de presión. Tras entrar en vigencia el Estado de excepción nacional, las organizaciones matrices del departamento paceño oficializaron un instructivo que ordena suspender provisionalmente los bloqueos de carreteras. La pausa servirá para analizar la nueva coyuntura política y las decisiones asumidas por el nivel central.

El documento oficial, refrendado de manera conjunta por la dirigencia de la Túpac Katari y la Federación de Mujeres Campesinas e Indígenas “Bartolina Sisa”, señala que la determinación responde a un profundo malestar interno. Las bases provinciales manifestaron un rechazo contundente frente a los recientes convenios de pacificación suscritos por la cúpula de la Central Obrera Boliviana (COB) y la CSUTCB.
El sector acusó a las dirigencias nacionales de negociar las demandas sectoriales de espaldas a los manifestantes que permanecían desplegados en las redes viales fundamentales. El instructivo emitido fustiga duramente la conducción del ente cobista y expresa que los sindicatos agrarios se sienten engañados por la metodología empleada para consolidar el cese de las movilizaciones.
“No fue consultada de forma orgánica, no se consultó a las bases que son quienes están en las calles día y noche… fueron a negociar sin nuestra participación y sin nuestro consentimiento”, reza el texto resolutivo emitido por los campesinos de La Paz.
Pese a la molestia expresada contra los representantes gremiales, la declaratoria de pausa vial conllevó una instrucción específica para las 20 provincias y sus respectivas filiales territoriales. El mando campesino ordenó a sus afiliados concentrar los esfuerzos organizativos en el desarrollo de los actos correspondientes al Año Nuevo Andino Amazónico, festividad conocida tradicionalmente como el “Willka Kuti”.
La dirigencia paceña destacó la importancia de preservar el carácter netamente espiritual y cultural de esta celebración milenaria, reivindicándola como un pilar fundamental de la identidad de las naciones indígena originario campesinas del país. Los delegados sectoriales aclararon que el repliegue de los piquetes no significa una renuncia a su pliego, sino un replanteamiento de sus estrategias de movilización.




