PERIÓDICO CONTRAPARTE / Santa Cruz, 6 de junio de 2026

La espiral de conflictividad en el departamento cruceño derivó en la destrucción total de la infraestructura de seguridad del Estado. El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, informó de manera oficial que un grupo de pobladores radicales del municipio de San Julián irrumpió por la fuerza en las instalaciones de la estación policial de esa localidad, procediendo al saqueo de los activos institucionales y a la posterior quema total del inmueble.
De acuerdo con el informe provisto por la máxima autoridad del orden en la región, el ataque a las dependencias policiales se ejecutó con extrema violencia. “Los pobladores de San Julián ingresaron de manera abrupta a las instalaciones del puesto policial de San Julián, sustrajeron muchas cosas de valor que existen en el interior y posteriormente llegaron a incinerar las instalaciones del puesto policial de San Julián”, detalló Gómez. Ante los riesgos inminentes de asedio, el comando técnico tomó previsiones estratégicas el pasado viernes, disponiendo el repliegue anticipado del personal civil y operativo de esas oficinas, por lo que actualmente el municipio de San Julián no cuenta con presencia ni resguardo de efectivos del orden.
Este hecho de vandalismo e intimidación física se materializó como represalia directa tras el masivo operativo conjunto entre policías y militares ejecutado la mañana de este sábado para levantar los bloqueos en la carretera troncal que conecta con el departamento del Beni. La intervención, que se extendió por varias horas, tropezó con una férrea resistencia civil armada que elevó el saldo oficial de bajas en las filas del orden.
El balance actualizado de la institución confirmó que seis servidores públicos policiales resultaron heridos durante la refriega vial. De esa cifra, cuatro efectivos sufrieron impactos de proyectil de arma de fuego, encontrándose uno de ellos ingresado en la unidad de terapia intensiva bajo diagnóstico reservado debido a la gravedad de una lesión craneal. Los restantes dos uniformados presentan contusiones severas producto de pedradas lanzadas por las facciones movilizadas. Pese al repliegue táctico actual y la pérdida de la infraestructura local, el Comando General de la Policía Boliviana advirtió que no se descarta la planificación y ejecución de una nueva intervención táctica en la zona para restituir el estado de derecho y la libre transitabilidad.




