Periódico Contraparte, 5 de junio de 2024

El concejal destituido, tras recibir un fallo favorable que lo exoneraba de todas las acusaciones en su contra, ha iniciado una huelga de hambre indefinida. La medida se toma a la falta de respuesta oficial a su solicitud de restitución como concejal titular. Después de haber sido exonerado de todas las acusaciones en su contra, el concejal destituido presentó una solicitud formal para ser reinstalado en su puesto. A pesar de la resolución judicial favorable, el concejal denuncia que no ha recibido respuesta por parte del consejo municipal. Esta falta de acción ha llevado al concejal a tomar medidas drásticas para defender sus derechos.
«Así es, nosotros al tener ya un sobreseguimiento a nuestro favor, indica que ya estamos libre de toda culpa que eso nos haya impuesto, del cual se nos haya acusado,» afirmó el concejal Víctor Contreras. «Es así que nosotros hemos mandado nuestra nota para la restitución al cargo de concejal titular, lastimosamente hasta estas horas no tenemos ninguna respuesta oficial, hay un silencio total, no hay una respuesta a la solicitud que hemos mandado,» añadió. El concejal argumenta que el silencio del Consejo Municipal no solo vulnera su derecho al trabajo, sino también sus derechos políticos adquiridos. La huelga de hambre indefinida tiene como objetivo presionar a las autoridades para que respondan y procedan con su restitución. La falta de acción podría tener consecuencias graves tanto para el concejal, en términos de su salud y derechos, como para la administración de Eva Copa, por el incumplimiento de resoluciones judiciales.
El concejal advirtió que, de no recibir una respuesta favorable, recurrirá a instancias nacionales e internacionales para denunciar la vulneración de sus derechos. «Esta huelga de hambre va a ser indefinida hasta que respondan mi nota, hasta que yo ya pueda fungir como concejal titular con todas mis atribuciones que corresponden,» declaró. La situación podría derivar en repercusiones legales y un posible conflicto político en la urbe alteña. La situación plantea un desafío significativo para el consejo municipal, que debe decidir si responde a la solicitud del concejal y cumple con las resoluciones judiciales. La huelga de hambre y la posible intervención de organismos nacionales e internacionales subrayan la importancia del caso y sus implicaciones para la gobernabilidad y los derechos políticos en El Alto.




