Periódico Contraparte, 14 de mayo de 2025.

Evo Morales volvió al centro de la escena política con una acusación que sacude los cimientos del oficialismo. “Luis Arce parece jefe de campaña de Andrónico Rodríguez”, disparó el exmandatario, denunciando públicamente que el actual presidente está impulsando una estrategia que no solo lo excluye del proceso electoral, sino que también busca desgastar a quienes aún lo respaldan dentro y fuera del MAS. La declaración llega en uno de los momentos más tensos del proceso preelectoral, donde las rupturas internas ya no se disimulan y las traiciones salen a flote.
Desde el trópico de Cochabamba, su bastión político, Morales cuestionó duramente que Arce haya desistido de su propia candidatura solo para luego pedir públicamente unidad en torno a Andrónico. Para Evo, ese gesto no fue inocente. “No solo me inhabilitaron a mí, ahora quieren desgastar a Andrónico. No porque lo quieran fuera, sino porque temen lo que representa”, dijo en tono desafiante, sugiriendo que hay una operación desde el poder para controlar el futuro del MAS y definir desde arriba quién puede y quién no competir.
Morales también lanzó una grave denuncia contra el Órgano Electoral Plurinacional (OEP), acusándolo de anular la personería de Pan-Bol solo por acercarse a él. Según su versión, esa acción confirma que no hay voluntad democrática y que se está buscando impedir que la “Bolivia profunda”, compuesta por sectores indígenas, campesinos y obreros, participe con libertad en los comicios. “No quieren que el pueblo elija, quieren que los elegidos vengan desde el Palacio”, afirmó.
Aunque Morales ya no puede postularse a la presidencia —tras el fallo del Tribunal Constitucional que declaró inconstitucional una nueva repostulación—, sus movimientos aún generan fuerte presión dentro del bloque evista y en el espectro político nacional. Mientras tanto, Andrónico Rodríguez, a quien el MTS ya proclamó como candidato, guarda silencio ante los intentos de acercamiento y las turbulencias internas.
La guerra por el control del relato dentro del MAS está declarada, y Evo, pese a las restricciones, no está dispuesto a ceder el terreno sin dar pelea. La marcha que liderará este viernes será su próximo escenario para demostrar que sigue teniendo fuerza. “Podrán vetar siglas, pero no pueden vetar la conciencia del pueblo”, cerró.




