El Ministerio de Educación reafirmó su compromiso con el diálogo permanente y respetuoso con los distintos sectores del sistema educativo y aseguró que el inicio de clases está garantizado para el 2 de febrero, en resguardo del derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes del país.

Desde el inicio de la actual gestión, la cartera de Estado mantiene conversaciones constantes con la Confederación de Trabajadores de la Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) y la Confederación Nacional de Maestros de Educación Rural (CONMERB), instancias reconocidas como los canales orgánicos nacionales para el tratamiento de demandas del sector.
En ese marco, ambas confederaciones participarán en mesas de trabajo que se instalarán en las próximas semanas, donde se abordarán temas estructurales como la revisión de la Ley de Educación “Avelino Siñani – Elizardo Pérez” y la actualización de la currícula educativa. El Ministerio recordó que existen espacios institucionales para el diálogo y advirtió que las medidas de presión afectan directamente a la población estudiantil, más aún en un contexto preelectoral interno del magisterio paceño.
Respecto a las denuncias sobre supuestos salarios por debajo del mínimo nacional, la ministra de Educación, Beatriz García, aclaró que ningún docente con carga horaria completa percibe un ingreso inferior al salario mínimo vigente. Explicó que la remuneración se establece en función de la carga horaria, el escalafón y los bonos correspondientes, por lo que cualquier información que omita estos factores distorsiona la realidad.
La autoridad también destacó que el Gobierno respeta el escalafón docente y considera el crecimiento vegetativo del sector para la creación de nuevos ítems, subrayando que Bolivia se encuentra entre los países que más invierten en educación, con un promedio del 8% del Producto Interno Bruto, destinando la mayor parte de estos recursos al pago de salarios.
Finalmente, el Ministerio de Educación expresó su confianza en el compromiso de las organizaciones nacionales del magisterio urbano y rural para garantizar el inicio oportuno de las actividades escolares, recordando que cada jornada perdida genera efectos irreversibles en la formación académica y el desarrollo integral de los estudiantes.




