Periódico Contraparte, 4 de mayo de 2025

La lucha por la sucesión política dentro del Movimiento al Socialismo (MAS) sigue sumando capítulos explosivos. Esta vez, fue el exgobernador de La Paz y líder del Movimiento Tercer Sistema (MTS), Félix Patzi, quien echó leña al fuego al asegurar que a Andrónico Rodríguez ya no le queda futuro político dentro del MAS y que, si quiere mantenerse en carrera, deberá elegir entre dos opciones: el MTS o la agrupación ciudadana Morena. “A Andrónico solo le quedan dos organizaciones políticas: el MTS o Morena”, afirmó sin rodeos durante una entrevista televisiva.
Patzi, que conoce de cerca los laberintos del poder y las tensiones internas del oficialismo, afirmó que el joven senador ya no cuenta con el respaldo de Evo Morales ni con el control de la sigla del MAS, por lo que su precandidatura se habría convertido en un proyecto sin casa. “Sin instrumento, no hay candidatura”, sentenció el también excandidato presidencial, dejando en claro que el “renovador” del MAS estaría en una encrucijada que definirá su futuro político inmediato.
Además, Patzi aclaró que si bien no han tenido conversaciones formales, no se cierra a la posibilidad de recibirlo en el MTS si Andrónico decide dar el paso. “Nosotros estamos abiertos a debatir con todos los sectores que busquen una transformación real del país, sin caudillismos ni estructuras verticales”, dijo, en una declaración que muchos interpretan como una invitación indirecta.
Por su parte, la agrupación Morena, con presencia en Santa Cruz, también ha sido mencionada como un posible refugio para los sectores alejados del evismo, aunque hasta el momento no ha emitido pronunciamientos públicos sobre el tema.
Este nuevo escenario vuelve a dejar en evidencia la fragmentación interna del MAS y el dilema que enfrentan sus figuras emergentes: seguir bajo la sombra de Evo o buscar nuevos horizontes que los expongan al riesgo, pero también a la autonomía política. Mientras tanto, la ciudadanía se mantiene a la expectativa de lo que muchos ya llaman el “fin del ciclo azul” y el nacimiento de una nueva configuración electoral con viejos protagonistas en nuevas camisetas.




