Periódico Contraparte, 14 de mayo de 2025.

El expresidente Evo Morales recibió hoy un golpe político fulminante: el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) emitió una sentencia que declara inconstitucional cualquier intento de repostulación presidencial, ya sea de forma continua o discontinua, sepultando de manera definitiva las aspiraciones del líder cocalero de volver al poder. La decisión, tomada por unanimidad de los magistrados, establece que ningún ciudadano puede ejercer la Presidencia o la Vicepresidencia por más de dos mandatos, seguidos o no, marcando un precedente rotundo para el sistema democrático boliviano.
La resolución revierte el polémico fallo de 2017 que permitía la reelección indefinida, amparado en el criterio de que era un “derecho humano”. Ahora, el TCP retoma el marco constitucional original y se alinea con el pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en 2021 sentenció que la reelección indefinida no constituye un derecho humano y representa más bien una amenaza para la democracia.
Con esta determinación, Morales, quien gobernó entre 2006 y 2019 con tres periodos consecutivos y forzó su repostulación en 2019 pese a haber perdido el referéndum del 21F, queda legalmente inhabilitado para postularse en las elecciones de 2025. El fallo tiene efecto inmediato y refuerza los límites que la Constitución impone al poder político, frenando de una vez por todas las intenciones de perpetuarse en el cargo.
La defensa del exmandatario reaccionó con desdén, asegurando que la sentencia no tendría efectos vinculantes sobre su candidatura. Sin embargo, la contundencia del fallo deja poco margen a interpretaciones: Bolivia cierra la puerta a la reelección sin fin y da un giro institucional clave en su historia reciente.




