Periódico Contraparte, 14 de mayo de 2025.

Ni la prisión detiene sus palabras. Luis Fernando Camacho, gobernador de Santa Cruz recluido en Chonchocoro, rompió el silencio político con una declaración explosiva: calificó a Luis Arce como “el peor presidente de la historia”, en un mensaje cargado de crítica y advertencia a toda la dirigencia del Movimiento al Socialismo (MAS). La afirmación llega justo después de que Arce anunciara su retiro de la carrera presidencial, un movimiento que Camacho consideró forzado por el rechazo social ante una gestión marcada por el colapso económico, el desabastecimiento y la corrupción.
“Sale de la competencia electoral como el presidente de las colas, de los precios altos, de la corrupción y, en suma, de la crisis”, sentenció el líder de Creemos, visiblemente endurecido por el contexto político y su encierro. Pero no se quedó ahí. Camacho también cargó contra Evo Morales y Andrónico Rodríguez, asegurando que el pueblo boliviano está cansado de verlos turnarse el poder mientras el país se hunde. “Ya nadie cree en su falsa unidad”, dijo.
Con este pronunciamiento, Camacho se posiciona nuevamente en el escenario político nacional, a pesar de las restricciones legales que enfrenta. Respaldó abiertamente la candidatura de Samuel Doria Medina y llamó a la unidad más allá de los partidos: “La misión de sacar a Bolivia de esta crisis es más grande que cualquier diferencia de colores políticos. Es hora de mirar al futuro sin los fantasmas del pasado”.
Mientras el MAS intenta reconfigurar su estrategia en medio de fracturas internas, las palabras de Camacho reavivan el debate sobre el liderazgo y el rumbo del país. Sus críticas golpean fuerte en un momento de máxima tensión, con la ciudadanía a la expectativa de una renovación real y urgente en el tablero político nacional.




