Periódico Contraparte, 20 de mayo de 2025.

El escenario político boliviano se prepara para un momento clave: el 6 de junio, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hará pública la lista oficial de candidaturas habilitadas para las elecciones generales del 17 de agosto. Esta fecha marcará un antes y un después en la carrera por el poder, pues será cuando se sepa quiénes seguirán en la contienda y quiénes quedarán fuera del juego político, ya sea por errores administrativos, faltas legales o decisiones judiciales.
Aunque el plazo para la presentación de candidaturas venció hace pocos días, el TSE aún debe revisar minuciosamente los documentos presentados por los partidos y alianzas, muchos de los cuales ya enfrentan observaciones o impugnaciones. Para evitar arbitrariedades o fallas de forma, se habilitará un periodo adicional de 48 horas en el que las organizaciones políticas podrán subsanar cualquier observación.
En total, más de 2.500 postulantes, incluidos diez binomios presidenciales, buscan su habilitación. Uno de los casos más tensos es el de Andrónico Rodríguez y Mariana Prado, representantes de la alianza Popular, cuya inscripción se encuentra congelada mientras se resuelve una medida cautelar en el departamento de Beni. La decisión final del TSE respecto a este binomio podría generar un terremoto político, tanto dentro como fuera del oficialismo.
Según explicó el vocal Tahuichi Tahuichi, el organismo electoral busca garantizar un proceso transparente, donde se respete el principio de legalidad sin que esto signifique vulnerar el derecho de participación política. “La democracia no puede construirse sobre exclusiones arbitrarias”, afirmó, aunque evitó referirse a casos específicos.
Con la publicación de la lista oficial, el tablero electoral quedará prácticamente definido. A partir de ahí, las campañas tomarán fuerza, los discursos se endurecerán y los candidatos comenzarán la batalla final por conquistar el voto ciudadano. Bolivia, mientras tanto, espera con atención el veredicto del 6 de junio.




