El analista financiero Jaime Dunn advirtió que Bolivia ingresó de forma alarmante en una “crisis de Estado” debido a la incapacidad del Gobierno central para hacer cumplir las leyes vigentes. Al cumplirse este viernes 19 de junio la fatídica jornada número 50 de bloqueos ininterrumpidos en las carreteras troncales, Dunn señaló que las medidas de presión impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y las federaciones campesinas mantienen a 12 millones de ciudadanos en calidad de “rehenes”.
Durante una evaluación técnica difundida en medios televisivos, el especialista manifestó su respaldo a la instalación de escenarios de concertación institucional, pero remarcó que cualquier negociación debe encararse con niveles óptimos de autoridad, decisión política y contundencia legal, rechazando los condicionamientos corporativos de los sectores movilizados.
El economista argumentó que la lectura del conflicto actual no debe limitarse únicamente al papel de los bloqueadores y del Órgano Ejecutivo, sino que debe incorporar con urgencia jurídica a un tercer actor fundamental: la población afectada.
“¿Quién se acuerda de los bloqueados? No puede ser que cuando inicia un diálogo, el bloqueador dice: ‘liberen a los arrestados’. La respuesta del Gobierno debe ser: primero tú libera a los 12 millones de rehenes que tienes. Se han olvidado de los bloqueados”, sentenció el analista Jaime Dunn.
Dunn observó con preocupación que el nivel central del Estado está resignando sus competencias constitucionales más básicas al ser incapaz de brindar protección civil, resguardar la seguridad ciudadana y garantizar el normal suministro y circulación de carburantes, insumos médicos de emergencia y alimentos de la canasta familiar.
Finalmente, el experto financiero lanzó una alerta respecto a los indicadores macroeconómicos del país. Aseguró que el daño estructural que está provocando el prolongado cerco vial sobre el aparato productivo boliviano superará de forma negativa los efectos recesivos experimentados durante la pandemia del coronavirus, sentenciando que la recuperación financiera general le demorará varios años al país.



